Fallingwater

Una de las casas más famosas del mundo, arquitectónicamente hablando, y una auténtica obra de arte integrada en el entorno es Fallingwater House, también conocida como "Casa Kaufmann" o "La Casa de la Cascada", obra del maestro arquitecto Frank Lloyd Wright, que está considerado el mejor representante de la arquitectura orgánica. No soy una gran entendida en arquitectura, pero no es necesario serlo para apreciar que con la Casa de la Cascada Wright consigue fundir arte y naturaleza en un espacio único.

Parte del éxito de Fallingwater reside en su emplazamiento: sobre la ladera de un barranco sorteando una caida de agua de un pequeño arroyo y rodeada de frondosa vegetación, a la que se accede cruzando un puente sobre el río. Fallingwater, que se encuentra en Pennsylvania, EE.UU., fue construida entre los años 1936 y 1939 como vivienda de fin de semana para el millonario dueño de unos grandes almacenes Edgar J. Kaufmann, por lo que es también conocida como "Casa Kaufmann". El hijo de Kaufmann describía Fallingwater así: "Wright concibió el edificio como una serie de bandejas separadas por bloques de piedras y reforzadas en los bordes. Fijó el volumen de la chimenea directamente sobre una enorme piedra y a su alrededor ordenó los espacios".

Fallingwater fue cedida en 1963 por su propietario a una sociedad dedicada a la protección del patrimonio mediambiental, que es quien en la actualidad se encarga de su conservación. Dicen que el propio Wright definió así a la Casa de la Cascada: "Fallingwater es una gran bendición, una de las grandes bendiciones que se pueden experimentar aquí en la Tierra".


6 Comments:
No puedo dejarte comentarios en tu blog porque los ordenadores en los que estoy, de la biblioteca, son una m..... y no me dejan abrirlo. Ya lo veré en otro sitio, pero Frank Lloyd Wright me encanta, y la casa de la cascada también. Precisamente he estado esta última semana hojeando un libro de arquitectura sobre él.
Por cierto, ¿sabes que Paul Simon&Garfunkel le dedicaron una canción?
Algo me suena, sí, pero ahora no caigo cuál es la canción.
Qué obra arquitectónica! Por cierto, hoy estamos de casualidades... curiosamente mi padre es arquitecto y una vez hizo una casa en el Pirineo inspirada en esta obra, siempre ha admirado mucho a FLW, y esa admiración me la transmitió junto a los genes. Admiro muchísimo el trabajo de este genial artista!
En esta obra ha realizado, como si de un ser forestal más se tratase, una simbiosis perfecta entre la casa y la natura.
Las formas simples, angulosas, limpias y pseudominimalistas son, simplemente, perfectas. También espectacular la compenetración dada entre materiales tan dispares como la piedra y el cristal.
Un verdadera obra de Arte!
Yo no quiero comentar. ¡Quiero estar ahí!.
Ya está bien de hacer los dientes largos.
¡Es precioooooooso!
Abrazos.
Solo puedo decir una cosa sobre esta casa: ¡¡¡ohhhhh!!!. Que es lo primero que me ha venido a la mente en cuanto he visto la fotografía que inicia este post. Estudié a su autor hace años, y ya entonces me gustó su estilo.
Buena elección :)
Una cosa asi tengo yo en el campo......
Publicar un comentario en la entrada
<< Home