Rompiendo el silencio con Goya
Bien, como ya he dicho en el comentario de Mixtura griega, voy a hacer una entrada nueva porque... porque me apetece. En cinco minutos elijo el tema... tic tac... tic tac... tic tac... tic tac... ¡ya está! Ahí va:
He decidido hablar de Goya, pero no os asustéis, no voy a soltar el rollo que suele soltarse en estos casos (que si etapas, que si mudanzas...). Voy a hablaros de la faceta de Goya como antecedente a todo el arte posterior mediante una serie de ejemplos (acordaos de ampliar las fotos clickando sobre ellas). Vamos, ¡seguidme!
En primer lugar vamos a comparar dos famosísimas pinturas historicistas de Goya, "El 2 de mayo" (también conocida como "La carga de los mamelucos) y "Los fusilamientos del 3 de mayo", con "La libertad guiando al pueblo" de Delacroix:



Al igual que la Revolución Francesa inspiró a Delacroix, la Guerra de la Independencia hizo lo mismo con Goya. Estos dos cuadros de Goya poseen prácticamente todas las características que un cuadro romántico, como es el caso del de Delacroix, debe poseer:
- Potencia sugestiva del color en detrimento del dibujo neoclásico.
- Resurrección de las luces vibrantes.
- Composición dinámica, con personajes en posiciones convulsas y gestos dramáticos que contrastan con las figuras congeladas del neoclasicismo.
A pesar de que tanto el tema como el color y la pincelada se asemejan mucho a las del Romanticismo, no debemos olvidar que este movimiento no surgirá hasta 1830, y Goya nace a mediados del siglo XVIII.
En efecto, Goya, cronológicamente, pertenece al neoclasicismo, pero su pintura poco o nada tiene de neoclásica si excluimos las pinturas religiosas que realizó en la Cartuja de Aula Dei de Zaragoza, en las cuales sí muestra ciertas pinceladas neoclásicas:


(La pintura de la esquina superior derecha de esta fotografía no sé que pinta aquí, pertenece a su etapa rococó, en la que pintó una serie de cartones para la Real Fábrica de Tapices)
Pero Goya no sólo se adelantó a su tiempo pictóricamente, también lo hizo ideológicamente, pues reclamó la función de crítica social del arte, es decir, el uso del arte como un medio reivindicativo. Deja constancia de ello, sobre todo, en sus grabados. Para entonces, Goya ya no pinta para la Corte, sino que trabaja por libre, como los pintores modernos. Además, con los grabados creó un nuevo medio de difusión del arte que sería, posteriormente, copiado por muchos: la venta de obras artísticas a través de anuncios publicitarios en los periódicos.
En la serie de grabados de "Los Caprichos", Goya critica y satiriza a una sociedad repleta de vicios tales como la bebida, la lujuria o la mala educación:



Goya no sólo es prerromántico, sino también preimpresionista. A pesar de que el impresionismo como corriente no surge hasta el último tercio del XIX, en "La lechera de Burdeos" de Goya, cuadro que hizo sólo un año antes de morir, ya podemos ver muchas de las características impresionistas. "La lechera de Burdeos" es, por tanto, un cuadro luminoso y fugaz, de pinceladas sueltas, yuxtaponiéndose éstas de forma que los colores se mezclen en nuestra retina ("mezcla óptica"), no ya en el cuadro:

Así mismo, Goya también puede ser considerado pre-expresionista gracias a sus "pinturas negras". Goya cae en una depresión y se dedica a pintar las paredes de su casa con estas pinturas en las que lo macabro y lo tenebroso acaparan el protagonismo. Los colores son sombríos y las formas, como en el expresionismo, deformes. Las "pinturas negras" transmiten desesperación, angustia y crisis interior. Una de las que más me impresionan es "Saturno devorando a sus hijos":

En las "pinturas negras", Goya también se distingue como pintor presurrealista, puesto que refleja el mundo del subconsciente y de lo onírico. A continuación, "El coloso" y "El aquelarre":


Además, en las "pinturas negras", Goya pone en práctica una nueva técnica pictórica: el óleo sobre muro, pues pintó al óleo directamente sobre las paredes.
Y, por último, consideraremos la faceta preabstracta del artista o, más concretamente, su faceta preinformalista, la que queda plasmada en el curioso cuadro de "El perro":

Y eso es todo, amigos ;D
He decidido hablar de Goya, pero no os asustéis, no voy a soltar el rollo que suele soltarse en estos casos (que si etapas, que si mudanzas...). Voy a hablaros de la faceta de Goya como antecedente a todo el arte posterior mediante una serie de ejemplos (acordaos de ampliar las fotos clickando sobre ellas). Vamos, ¡seguidme!
En primer lugar vamos a comparar dos famosísimas pinturas historicistas de Goya, "El 2 de mayo" (también conocida como "La carga de los mamelucos) y "Los fusilamientos del 3 de mayo", con "La libertad guiando al pueblo" de Delacroix:



Al igual que la Revolución Francesa inspiró a Delacroix, la Guerra de la Independencia hizo lo mismo con Goya. Estos dos cuadros de Goya poseen prácticamente todas las características que un cuadro romántico, como es el caso del de Delacroix, debe poseer:
- Potencia sugestiva del color en detrimento del dibujo neoclásico.
- Resurrección de las luces vibrantes.
- Composición dinámica, con personajes en posiciones convulsas y gestos dramáticos que contrastan con las figuras congeladas del neoclasicismo.
A pesar de que tanto el tema como el color y la pincelada se asemejan mucho a las del Romanticismo, no debemos olvidar que este movimiento no surgirá hasta 1830, y Goya nace a mediados del siglo XVIII.
En efecto, Goya, cronológicamente, pertenece al neoclasicismo, pero su pintura poco o nada tiene de neoclásica si excluimos las pinturas religiosas que realizó en la Cartuja de Aula Dei de Zaragoza, en las cuales sí muestra ciertas pinceladas neoclásicas:


(La pintura de la esquina superior derecha de esta fotografía no sé que pinta aquí, pertenece a su etapa rococó, en la que pintó una serie de cartones para la Real Fábrica de Tapices)Pero Goya no sólo se adelantó a su tiempo pictóricamente, también lo hizo ideológicamente, pues reclamó la función de crítica social del arte, es decir, el uso del arte como un medio reivindicativo. Deja constancia de ello, sobre todo, en sus grabados. Para entonces, Goya ya no pinta para la Corte, sino que trabaja por libre, como los pintores modernos. Además, con los grabados creó un nuevo medio de difusión del arte que sería, posteriormente, copiado por muchos: la venta de obras artísticas a través de anuncios publicitarios en los periódicos.
En la serie de grabados de "Los Caprichos", Goya critica y satiriza a una sociedad repleta de vicios tales como la bebida, la lujuria o la mala educación:



Goya no sólo es prerromántico, sino también preimpresionista. A pesar de que el impresionismo como corriente no surge hasta el último tercio del XIX, en "La lechera de Burdeos" de Goya, cuadro que hizo sólo un año antes de morir, ya podemos ver muchas de las características impresionistas. "La lechera de Burdeos" es, por tanto, un cuadro luminoso y fugaz, de pinceladas sueltas, yuxtaponiéndose éstas de forma que los colores se mezclen en nuestra retina ("mezcla óptica"), no ya en el cuadro:

Así mismo, Goya también puede ser considerado pre-expresionista gracias a sus "pinturas negras". Goya cae en una depresión y se dedica a pintar las paredes de su casa con estas pinturas en las que lo macabro y lo tenebroso acaparan el protagonismo. Los colores son sombríos y las formas, como en el expresionismo, deformes. Las "pinturas negras" transmiten desesperación, angustia y crisis interior. Una de las que más me impresionan es "Saturno devorando a sus hijos":

En las "pinturas negras", Goya también se distingue como pintor presurrealista, puesto que refleja el mundo del subconsciente y de lo onírico. A continuación, "El coloso" y "El aquelarre":


Además, en las "pinturas negras", Goya pone en práctica una nueva técnica pictórica: el óleo sobre muro, pues pintó al óleo directamente sobre las paredes.
Y, por último, consideraremos la faceta preabstracta del artista o, más concretamente, su faceta preinformalista, la que queda plasmada en el curioso cuadro de "El perro":

Y eso es todo, amigos ;D
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